lunes, 23 de febrero de 2015

Volver a escribir



Volver a escribir; volver a arriesgar mi vida por lo que más deseo. Dejar volar la imaginación. Desarmar los sentimientos y plasmarlos en un papel que guardaba silencio; paciente. Volver a escribir con café; té hirviendo; vino y cigarros y música de los Smiths... Dar vueltas; dar muchas vueltas sola por senderos de piedras y en cada tropiezo una palabra nueva, una señal más de inspiración, de sanación. Volver a escribir siempre siempre siempre es volver a vivir.






Abigail López Torres

miércoles, 18 de febrero de 2015

Hoy que no es 14 de Febrero.









No necesito que sea 14 de Febrero para celebrar que un día yo me fijé en ti.
Que tú estabas en esa plaza tan guapo y tan pequeño vendiendo collares y anillos y pulseras de tonos preciosos.
Y yo no sabía como hablarte, ni que decirte, ni como acercarme porque me daba mucha vergüenza.
Tuvo que apagarse mi bombilla, tuvo que fundirse para que llegase el valor.
Y cada vez que te veía por la calle… cada vez me gustabas más pero no podía decírtelo.
hasta que una tarde después de dos años se me ocurrió ir a por el gorro de “Agosto Esquimal”
ese que me regalaste cuando volviste de Noruega y yo ya no supe estar sin tu amor.
Sin tu sonido al respirarme, sin tu mundo hecho torbellino de cosas.
Quien me iba a decir a mí que el niño de acento raro iba a inundar mi corazón de besos.
Y ya han pasado casi dos años.
Y cada segundo que pasa más te quiero.

 


Abigail López Torres

domingo, 8 de febrero de 2015

No tardaré en llegar.




No tardaré en llegar a ese lugar donde me espera la calma; el aleteo de la mariposa; el sol radiante dando calor a mis pestañas. Tu abrazo; tus caricias y tu forma de acurrucarte en esa cama nido; el latir de 3 corazones felices; llenos de vida. Caminar en silencio cuando la felicidad se refleja en la comisura de nuestros labios; en la expresión de unos ojos que se cierran lentamente para sentir; para acogernos al presente. Llegaremos a ese lugar donde todo fluirá sin prisas; donde no habrá tiempo; ni plazos; ni ritmos frenéticos. Mi sonrisa te estará esperando siempre y la ropa tendida y el pan en el horno y dedicaré unos instantes a repasar estas líneas que hoy escribo.




Foto y texto:

Abigail López Torres