viernes, 29 de junio de 2012

Muérdeme fuerte.





Susurraba mientras sentía gotitas de sudor resbalando por su cuello.
Llevaba tanto tiempo sin sentir el anhelo de arrebatar el deseo y la pasión a alguien.
Muérdeme fuerte.
Su instinto la poseía por completo.
Ya nada podía frenar esa sensación de estar viva,
Sumergida en otro cuerpo ajeno a ella.
Y el miedo abandonó su carne, abandonó sus órganos, dejándola volver a mirar fijamente a los ojos, desgastarse los labios, desprenderse de todos los nudos de su garganta y volver a ser ella, tan real, tan auténtica como antes, como siempre.

1 comentario:

Balagar dijo...

Desnudarse ante sí misma, sumerjiéndose en el cuerpo de otro, mirándose a los ojos... Me gusta. Es inquietantemente liberador. Sexy también. ;))