miércoles, 4 de abril de 2012

Un azul de cielo que nunca conocimos...

Jugando con mis rizos heredados,
Esos que se escondían detrás de mi nuca, mi esbelta nuca, mi eterna nuca.
Dices que me amarás incluso después del tiempo de las arrugas y la experiencia enmohecida.
Y yo debo creerte, 
Esperar a llegar a ese sitio donde quieres llevarme,
Ese sitio que no vas a pronunciar,
Conduces demasiado rápido, pero no te lo digo, no te digo nada.
No me apetece hablar de nada,
Sólo quiero tocarte,
Bajar la cremallera de tu pantalón
Y hacer algo que nos gusta a los dos.
Algo heredado quizás, como mis rizos,
Como los rizos de mi nuca,
Acaricias mi cuello con una mano,
La otra sujeta el volante,
Me miras un micro-segundo,
Sonríes, frenas.
Sales del coche buscando complacer el depósito y mi gula dulzona.
Te espero fantaseando con las nubes.
Nubes en forma de criaturas gigantes con órganos diminutos.
Nubes en forma de trenes.
Nubes que ocupan mi mente y mi mundo.
Vuelves.
Y me traes un beso.
Un beso dulce y ácido,
Como el helado de limón.
Intento no quererte.
Sólo quiero tocarte,
Saber donde me llevas,
Tropezar con el deseo.
Calentando la estación.



  
LaNiñaMariposa Abril 2012

2 comentarios:

Poesenthya Cocco dijo...

Totalmente sublime.
Me has conquistado con estas palabras, en serio.

Precioso.

Besos y un enorme abrazo, bonita.

Unknown dijo...

Solo podría mejorar si te escuchase recitarlo lentamente mientras miro fijamente tus labios.