martes, 15 de febrero de 2011

Le escribo al Amor, donde quiera que se encuentre.





  (Bélgica Febrero 2011 LaNiñaMariposa.)





A veces sus palabras son capaces de acariciar sutilmente la yema de mis dedos.Y es como sentirle cerca.
Versos que se extienden en el horizonte
Y salpica en todas partes como la lluvia.
A veces sientes las historias como susurros en tu oído, en tu cuello antes de dormir y es como si te estuviese contando un cuento, un cuento que no consigue dormirte porque es
Tan interesante, tan lleno de misterio que provoca el efecto contrario y los ojos se te abren de par en par y tus pestañas se quedan fijas regalando toda tu atención y solo quieres saber más, siempre un poco más, sin pensar en la posibilidad de que exista un punto y final.
A veces sientes como cuando miras al cielo y eliges una nube y empiezas a buscarle formas y te das cuenta de que al final siempre coincidiréis con el resultado final;
Y quizás los dos soñéis que sois la misma estrella y que compartís la misma luz.
A veces piensas en como besaran sus labios, si su tacto será suave, imaginas un olor, una forma de andar, de medir los pasos que llegan hasta donde pueda tocarte las mejillas.
A veces te gustaría saber quien se esconde tras ese cristal, ese árbol, esa puerta con mirilla desde la que te observa, juega a imitar tus movimientos, quizás los dos soñéis con naufragar en una cama-barco, o tengáis la curiosidad de experimentar cuanto tarda un copo de nieve en derretirse en las pestañas.
Puede que cuando te vea sienta que te observa como si fuese la primera vez que mira a una mujer.
Puede que cuando le veas sientas que lo observas como si fuese la primera vez que miras a un hombre.
Puede que en algún lugar te este esperando, puede que la primavera le facilite el camino del encuentro.


2 comentarios:

Suso dijo...

Realmente me ha puesto los pelos de punta, me encanta esta entrada y el misterio del encuentro de un mañana...
besos mariposa

Maju dijo...

Preciosa entrada! Me siento bienvenida a ese deseo, de un encuentro sin tiempo ni lugar, con esa persona que sólo pude percibir con mi alma.