lunes, 15 de noviembre de 2010

Aférrate a mi piel que es lo único Fiel.

(Imagen de Google)







Lo escucho, pongo todos mis sentidos en prestarle atención.
Toda mi atención le pertenece siempre.
Su voz acaricia mis orejas.
Y no es normal que solo piense en besarle.
En comérmelo a besos,
En Madrid,
en comérmelo a besos,
Lo escucho, 
algunas de sus palabras me hacen cosquillas,
y me río a carcajadas,
la mandíbula me duele de tanta felicidad,
y en este momento solo quiero contagiarle mi alegría,
como cuando estoy triste y él acaricia mis mejillas.
Como cuando me besa, me besa y se va llevándose ese último beso con mi última pena.
Porque cuando estoy con él me siento protegida.
Y a la vez la mujer más valiente, 
capaz de enfrentarme a la mismísima vida vestida de infierno.
Lo escucho,
porque todo lo que tiene que contarme me importa más que cualquier cosa,
porque él también lo hace,
y cuando se calla,
mis ganas de besarle no han disminuido,
mi pensamiento se hace más fuerte,
pienso en comérmelo a Besos,
en Madrid,
en comérmelo a Besos,
pienso en quererle.

2 comentarios:

Cristina dijo...

que acumulación de sentimientos llevas guardada dentro de tí, me gusta leer tus textos porque en cada uno liberas todo un torrente de ellos :)
muás!

Miqui Brightside dijo...

Esa foto es una auténtica genialidad