viernes, 15 de octubre de 2010

Contigo al fin del Mundo o al fuego del Infierno.



Cuando suena mi teléfono y escucho la canción que tengo especialmente asignada para ti
me tiembla el cuerpo entero y una ola de calor recorre mi Nuca y tengo que quitarme la chaqueta antes de descolgar... a todo esto, no sé cuánto tiempo transcurre pero supongo que no demasiado, ya que siempre me da tiempo de saludarte con mi risa nerviosa.

Y quiero decir tanto que no digo nada...pero me animo enseguida y siento que voy mejorando...o al menos eso creo retorciéndome los mechones de pelo y mordiéndome los labios y los pensamientos.


(Que me muero por enredarme en tu cuerpo como la Madreselva... claro eso no te lo digo...porque me da vergüenza.)

Y mientras me hablas yo voy trazando imágenes en mi cerebro...de todo lo que me vas diciendo cosa que no me pasa con nadie... no como me pasa contigo... y te veo como protagonista de todas mis películas preferidas pero en ninguna te corto el pelo...porque tu pelo me encanta...aunque tampoco lo digo que luego me arrepiento.

Me quedo en silencio... cierro los ojos...y me pierdo... pero no me importa porque yo contigo me pierdo hasta en el mismísimo infierno.

Que quiero aplaudirte los pasos y tus alegrías que son las mías.

Y cuando estés triste colmarte de besos y en mis labios llevarme tus pesares a donde haga falta, yo los entierro, que por ti me mancho las manos y el alma y todo mi cuerpo.

Y mientras me mandas un beso...



y yo cuelgo.





Abigail López Torres.

2 comentarios:

Bluess Swing dijo...

Y después nos quejamos que los tíos no se enteran de nada, claro , si no se lo dices.....Te mando un beso.

Ácrata de bajo consumo dijo...

Me ha encantado. Si todos dijeramos alguna vez aquello que nos ahorramos por vergüenza, nos ahorraríamos después lo que decimos por dolor.