viernes, 3 de septiembre de 2010

Mi hija se llamará Midori.


“…- Dime más cosas bonitas.
- Me gustas, Midori.
- ¿Cuánto?
- Me gustas como un oso en primavera.
-¿''Un oso en primavera''?- Midori volvió a levantar la cabeza-. ¿Qué es esto? ¡''Un oso en primavera''!
-Imagina que paseas sola por un prado y se te acerca un osito con piel aterciopelada y unos ojazos. De pronto el osito te dice: ¡Buenos días, señorita! ¿Quiere usted rodar conmigo? Entonces tú y el osito os pasáis el día entero rodando abrazados por una ladera sembrada de tréboles. Es bonito, ¿no?
-Muy bonito.
-Pues a mí me gustas tanto como eso…”
“…Le pregunté si los vecinos se enfadarían, porque contemplar desde el terrado cómo se quema el barrio bebiendo y cantando no me parecía una actitud encomiable.
- No te preocupes. A nosotras no nos importa el qué dirán…”
“... Por más que nos desgañitáramos, la gente siempre cree lo que le conviene…”
-----------------------------------------------------------------------------------

“…Me da la impresión de que éste no es el mundo real. La gente, las escenas que me rodean no me parecen reales.
Midori, acodada sobre la barra, me miró de arriba abajo.
-Esto mismo dice una canción de Jim Morrison.
-''People are strange when you are a stranger'', o sea, la gente es extraña cuando tu eres un extraño.
-¡Cierto! –dijo Midori.
-¡Esto es! –exclamé.
-Me gustaría que me acompañaras a Uruguay. - Midori seguía acodada sobre la barra-. Dejándolo todo: la novia, la familia, la universidad…
-No estaría mal.- Me reí.
-¿No te encantaría dejarlo todo y marcharte a un lugar donde nadie te conociera? A mí, a veces me dan ganas de hacerlo. Unas ganas locas. Así que, si de pronto se te ocurre llevarme lejos, te pariré un montón de bebés fuertes como toros. Y viviremos todos tan felices… Revolcándonos por el suelo…”


----------------------------------------------------------------------------------


-Háblame -me rogó Midori-. Querías decirme algo, ¿verdad?

-No pretendo justificarme, pero aquel día estaba exhausto, aturdido -dije-. No percibía bien las cosas. Sin embargo, al dejar de verte, lo he comprendido. Hasta ahora, he tirado hacia delante porque tú estabas a mi lado. Sin ti me siento desesperado, solo.

-No lo sabes... No sabes lo desesperada y sola que me he sentido sin ti durante estos dos meses.

-No, no lo sabía. -Me sorprendió-. Creía que estabas enfadada y que no querías volver a verme.

-¿Serás estúpido...? ¿Cómo podía no querer volver a verte? Te dije que me gustabas, ¿no es cierto? Cuando me gusta alguien, no deja de gustarme así como así. ¿Ni siquiera sabes eso?

-Lo sabía, pero...

-Si me enfadé fue por lo siguiente. Y mira que estaba tan furiosa que te hubiera dado cien patadas. Hacía tanto que no nos veíamos, y tú, con la cabeza en las nubes, pensabas en la otra chica, sin mirarme ni un instante. Tenía todo el derecho a enfadarme. Aparte de esto, me dio la impresión de que me iría bien estar un tiempo separada de ti. Para aclarar las cosas.

-¿Qué cosas?

-Nuestra relación. En fin, yo cada vez lo paso mejor contigo. Mejor que cuando estoy con mi novio. Y eso, la verdad, no es muy normal, no es un buen síntoma, ¿no crees? Él me gusta, por supuesto. Es un poco egoísta, estrecho de miras, algo facha, pero tiene muchas cosas buenas, y es el primer chico que me ha gustado. Pero tú..., tú eres alguien muy especial. Cuando estoy contigo, siento que nos entendemos. Confío en ti, me gustas, no quiero dejarte escapar. Ese día me marché furiosa, así que le pregunté a él con toda franqueza qué creía que debía hacer. Y me dijo que no te viera más. Y que si volvía a verte, que rompiera con él.

-¿Y qué hiciste?

-Rompí con él. Así de simple.-Se llevó un cigarrillo a los labios, lo encendió cubriendo la cerilla con una mano e inhaló una bocanada de humo.

-¿Por qué?

-¿Por qué? -gritó Midori-. ¿Estás mal de la cabeza? Sabes el modo condicional de los verbos ingleses, entiendes las progresiones, puedes leer a Marx...¿Por qué esto no lo entiendes?¿Por qué me lo preguntas? ¿Por qué le haces decir esto a una chica? Rompí con mi novio porque me gustas más que él. Yo hubiera querido enamorarme de un chico más guapo. Pero qué vamos a hacerle... Me he enamorado de ti.

Intenté decir algo, pero se me hizo un nudo en la garganta y no pude articular palabra.
Midori arrojó la colilla en un charco.

-No pongas cara de espanto. Me deprimes. Tranquilo, ya sé que te gusta otra chica; no espero nada del otro mundo. Pero abrázame. Eso sí podrías hacerlo por mí. Durante estos dos meses lo he pasado muy mal.





foto

Norwegian Wood

Tokio Blues - Norwegian Wood
Haruki Murakami

3 comentarios:

So payasa dijo...

Me gusta, y mucho!!

Riada dijo...

Qué libro más bonito, como todo Murakami.

Isra dijo...

no he leído Norwegian Wood aun, justo ahora estoy con After Dark, de Murakami, y no sé pq leyendo este fragmento en mi cabeza el nombre de Murakami iba creciendo...

q gran tipo