sábado, 21 de agosto de 2010

Trozos de sangre cuajada II






Lo estropeaste todo.

Y no quiero acordarme de hoy.

Lo estropeaste todo y no quedó sangre en mi cuerpo que no derramase por ti.

Ni fuerzas, ni emoción, ni ilusión, ni pena.

Éramos dos planetas que morían por brillar.

Pero yo sin que te dieras cuenta te dejaba hacerlo con más ímpetu y me retiraba a un segundo plano.

Lo estropeaste todo y ahora te queda envejecer.

Y quedarás en el olvido.

Mataré por no recordarte.

Tú lo estropeaste todo.

Siempre fuimos dos planetas.

Ahora en proceso de desintegración.


1 comentario:

Paco dijo...

volverás a ser estrella...