jueves, 5 de agosto de 2010

Mientras ahí fuera el Mundo sigue envenenado ...
















El día y la noche les pertenecía.

Ella le pertenecía.

Así lo decidió...

y el día fue maravilloso...

y la noche fue Bella...intensa...

Y vieron que no tenían nada de lo que temer.

Y se amaron hasta la saciedad.

Y después no les importó despertar...

el maquillaje en la almohada...

y sus labios no dejaban de arder...

y todo se iba volviendo más nítido.





2 comentarios:

Francisco Cenamor dijo...

Hola Abigail, el próximo 20 de agosto haremos un breve comentario sobre tu blog en nuestro Blog literario Asamblea de palabras.
Un saludo.

Mercè Estruç dijo...

Es un honor para mi poder leer tus palabras.
Un abrazo