domingo, 20 de junio de 2010

Sueños de Arena y Sal.




Aprendí a fabricarme yo sola toda una fortaleza.

Protegiendo mis castillos de arena.

Y aunque algunos se desmoronaron por las olas de lágrimas, desilusión y dolor.

Todavía quedan algunos intactos.

Y si no... Por si acaso ya me encargo yo de hacer más...

mientras el sol broncea y calienta mi espalda

y el verano me regala momentos para sonreír.

Ya no recuerdo si quiera que me traía aquel castillo de arena pensado para ti...

fue el primero que se llevo el mar.

3 comentarios:

Suso dijo...

Que bonito escrito, disfruta tu verano y que pronto la marea se lleve el castillo y quedes tú. Besos

Miqui Brightside dijo...

ufuf
esto hace aumentar mis ganas de playa que no veas

Celso προστάτης dijo...

La forma de edificar un castillo en la arena, no tiene finalidad. Es algo mandalico, como hacen los budistas interpretando el cosmos con pigmentos de suntuosos colores... Es en el proceso, que se establece un tipo de dialogo interno, un hilo vibrante que nos separa y nos acerca de lo que somos o lo que fuimos, y parecemos niños y hombres, princesas y mendigos de palabras y de sal...


Deja que el mar valla y vuelva, que te arrastre suavemente, que bañe tu castillo... el de los muros de arena y recuerdo, ese castillo mariposa...