miércoles, 3 de febrero de 2010

No puede dejar de Volar.





No, no lo siente, ella no siente el fastidio que os causa su intensidad, porque ella es muy intensa, en todo lo que hace, en todo lo que dice, en todo lo que siente.
No, no se arrepiente, ella no se arrepiente nunca de nada, de nada que ya esté hecho, ni siquiera de lo que no ha hecho, porque es exactamente lo que piensa hacer, quizás en un futuro próximo.
No, ella casi nunca se rinde, no se rinde porque le sobran fuerzas, le sobran ganas y le sobra valentía.
No, ella no pide perdón, no pide perdón por su pasión desbordada, porque ella es su pasión y su pasión es ella y las dos sangran por el mismo extremo cuando se sienten heridas.
No, ella no intenta justificarse, porque hay sentimientos que no tienen justificación, porque el alma a flor de piel no es justificable, porque perderse en el abismo de unos ojos no es justificable, porque rozar lo íntimo no es justificable, porque la imaginación del ser no es justificable.
No, ella no enjaula a sus pájaros, porque ella ama la libertad, porque cada cual es libre de sus actos, porque ella no puede dejar de volar.


Abigail López Torres

8 comentarios:

J dijo...

No dejes de volar, buen texto.

Ácrata de bajo consumo dijo...

Dejar de volar también es injustificable.

Buenas tardes :)

LaNiñaMariposa dijo...

J: Descuida, no lo hará. Gracias.

Ácrata de bajo: también también :)

Asturiela dijo...

asi tiene que ser. tener esa pasion por vivir sin necesidad de rendirle cuentas a nadie.

Llorar a lágrima viva.
Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.
Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma, la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
Asistir a los cursos de antropología, llorando.
Festejar los cumpleaños familiares, llorando.
Atravesar el África, llorando.
Llorar como un cacuy, como un cocodrilo...
si es verdad que los cacuíes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.
Llorarlo todo, pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz, con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo, por la boca.
Llorar de amor, de hastío, de alegría.
Llorar de frac, de flato, de flacura.
Llorar improvisando, de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!

oliverio girondo.

yo además del llorar le añadiría VIVIR y ESCRIBIR.

;)

ALA_STRANGE dijo...

"No, ella no enjaula a sus pájaros"
que lindo texto

:)

besos

Miguel Vivas dijo...

De lo mejorcito que te he leído, te felicito y me alegro por partida doble. Besos y mordiscos

LaNiñaMariposa dijo...

Asturiela: Gracias, es hermoso me gustó mucho!!! yo le añadiría amar.

ALA_STRANGE: Gracias Besos.

Miguel: Gracias me halaga mucho que me digas algo así... aunque no te lo creas estoy aprendiendo mucho de ti.
Besos y mordiscos amigo.

Bluess Swing dijo...

Vuela, vuela, dulce NiñaMariposa