jueves, 21 de enero de 2010

Marihuana.




Mientras jugabas a ser Dios, ella se sentía princesa de otros cuentos y otros sueños de otra generación y todo se volvía más mundano y frívolo
y mundano en el peor de los sentidos.
Riéndose con caladas profundas de porros de Marihuana y risas y más risas con su prima cada vez más colocadas y tú te encelabas y ella más se reía y arañabas cariñosamente su espalda mientras ella te ignoraba.
Y tocaste muy bien aquella noche todas las canciones que sabías y que se metían en su corazón acelerado de tanto humo y descojone.
Conmovida en sensaciones de colores vivos,
intranquila por ideas que dominaban su mente,
gran desorden cerebral que la hacían sentir pequeñita y miserable a lo largo de la noche.
Ya era tarde, muy tarde y tú no podías hacer nada para calmarla ni hacer nada para ayudarla.
Porque tu cara estaba blanca y tu cabeza palidecía y tú estabas mal.
Y se dispersaron.
Y estabas mal.


Abigail López Torres

4 comentarios:

Sombragris dijo...

Me gusta el texto.Porque parece real y sincero.Digo que me gusta porque una muy buena amiga me dijo que escribir era su catarsis.Poner encima de la mesa lo que nos duele , nos pesa en el alma es un bálsamo al final aunque en principio sea doloroso...Chica,tu puedes con todo.Besos

J dijo...

Fustigarse es valiosísimo con humo de marihuana por guía... y sobre todo reir y reir hasta descolocar el mundo.

Besos

LaNiñaMariposa dijo...

Sombragris: Siempre hay algo de real en lo que escribo a veces sin poderlo evitar me sale toda la verdad "del tirón".

Este texto en concreto lo escribí en 2005 muy muy fumada y salió esto...ni siquiera lo corregí, no sé... hoy me apetecía mostrarselo al mundo...como no tengo verguenza :P

Yo puedo con todo!! jaja besos :)

Baldanders dijo...

¡Ay, ay, ay, desvergonzada mariposa!