viernes, 22 de enero de 2010

Luciérnagas tan tristes.




La boca seca de tanto humo, el pelo lleno de mierda, el alimento que no quiere ser ingerido,
nudos en la garganta imposibles de desatar, uñas de gato incrustadas en la alfombra, sangre por todas partes, sangre enferma, botellas de Bombay azul vacías, rímmel haciendo figuras abstractas en la almohada, gotas de sudor frío si piensa en su nombre, lágrimas que se lleva el viento, la lengua pegada al cristal, los ojos buscando una respuesta a una pregunta no contestada, la sal escuece en las pupilas, restos de tabaco en los dedos, marihuana seca de tanto llorar, el reloj se paró a 4 días del supuesto paraíso.



Abigail López Torres

3 comentarios:

Hija de la Luna dijo...

Anímate niña guapa!!
Escribes tantas cosas que he sentido igual que tú.....la vida
Espero y te deseo que tu corazón se vaya animando y no dejes de sonreir pase lo que pase, que sigas siendo tú, la loquita que se veía antes
Sonrisas que dan luz....
Muchos besitos

Ullets dijo...

Gracias! El chico con hoyuelos también te sigue. Por la última entrada, por el espacio de Frida =P Y por el de M.

Me he sentido algo reflejado!

Celso Manuel Castilla Soto dijo...

Seguramente el reloj se paro mucho antes, pero nstros aun no le hemos dedicado una mirada, porque no nos importa dnde este el paraiso... hemos aprendido a construirnos el nuestro propio... =)