lunes, 2 de noviembre de 2009

Sola II


Sola.

Sola conmigo misma.

Sola con mi yo actual.

Me detengo, me miro al espejo, me desnudo completamente.

Y me gusta,

me gusta lo que veo y lo que voy descubriendo de mi misma.

Sola.

Aprendiendo a quererme sin odiarme,

aprendiendo a vivir conmigo, a fumar conmigo, a leer conmigo, a soñar conmigo.

Sé lo que quiero, porque siempre lo quise y no lo olvidé.

Y pienso luchar hasta mi último aliento.

Y cuando lo consiga brindaré por mí, por mi logro y mi valentía.

Sola.

Puedo con todo, me muevo, bailo y me desvivo por los seres que me regalan trocitos de almas.

Almas limpias de colores tintineantes.

Me enamoro cada día de un Mago distinto, con una luz distinta con un calor distinto.

Y dejo que me besen los ojos y las manos...

para luego salir corriendo.

Será que el amor se me quedó grande o que ya no me fio como antes...

no me queda tiempo para entregarme.

Tengo tantos proyectos a los que aferrarme.

Tanto arte que ver que dar que amar que desearte.

No, ya no voy a cansarme.


2 comentarios:

Jorge Ampuero dijo...

Interesante poética. Intuyo un sentido de supervivencia entre las palabras.

Saluditos...

pexoxe dijo...

hoy lo dejo aquí, el lunes continúo