miércoles, 15 de julio de 2009

Zurich

(Capuccino en Zurich, Antwerpen , Belgium.)



Creo que la primera y única vez que le habló de sus sentimientos sin miedo
fué en Zurich, frente a aquel enorme Capuccino con Miel humeante y caliente.

Y pienso que fué la primera y única vez que logró tranquilizarle incluso le hizo sonreir.

Él siempre pensó que cortarse su hermosa cabellera le garantizaría una nueva y mejor vida.


Fué desde aquél momento cuando todo empezó a ir francamente mal.


Foto y Texto: LaNiñaMariposa.

2 comentarios:

Hearse dijo...

:( que triste es esto, ya no me quedan muchas fuerzas, pero tengo que seguir, es lo único que nos queda...

Solitaxlacalle dijo...

no sé... luchar y ser valiente es lo que nos queda y lo que nos hace sentirnos orgullosos de nosotros mismos, yo no me rendiré.