viernes, 19 de diciembre de 2008

No sé.

No sé dónde se fueron los suspiros que provocaban orgasmos en nuestra cama,
Aquellas gotas de sudor frio, el vaho empañando la ventana.
Tú y tus palabras bonitas, el acurrucarte pegado a mi espalda...
Aquellas voces en sueños diciendo todo lo que no te atrevías a decir despierto.
Aquel deseo de quererme en cualquier parte, los descampados llenos de margaritas silvestres,
El Ford Orión olía a sexo, a juventud...
Aquella canción de Metallica que escuchábamos hasta que el disco se rayaba.
Siempre me ganabas en los bolos, luego subíamos más arriba yo me asustaba sola cuando pillabas en "la chica"... ¿dónde te tomas la cerveza helada? yo ya no tomo por miedo a llorar más...
¿Con quién compartes tu alegría cuando el barsa gana? yo lo hago contigo aunque no sepa donde estas. ¿Qué has hecho con todo lo que un día te di? ¿Guardaste todo en una caja de cartón?
Yo aún te veo en tu parte del colchón, hundo la cara en la almohada y espero un día mejor.
No sé dónde se fueron las ganas, los besos, los muerdos, tus manos, tus ojos morenos, tu espalda, tus labios, mi ombligo, mi pecho, mis ansias, tú todo, mi todo, el tiempo, el olvido, la sangre, el dolor...

Todo lo mató...
Todo se murió...


 Abigail López Torres del libro La niña mariposa

1 comentario:

tallerdehadas dijo...

qué texto más maravilloso1!!!!!!!

Me encanta linda!!!!!!!Enhorabuena, ves¿? de todo puede salir algo bueno.

Bienvenida a este pequeño lugar. Un millón de besos...

pd-tu blog me hace sentir bien.