viernes 25 de diciembre de 2009

Anestesias.


Cuando terminó todo, ella solo pensaba en los vasos de chupitos
llenos de líquidos de todos los colores del arcoíris.
Tenía la boca seca y el corazón acongojado incluso sentía un leve y punzante dolor.
Se quitó los zapatos y descalza comenzó a deambular por la sala donde la miraba una chica
rubia con el pelo cortado a navaja y dos intentos de suicidio en las muñecas.
Le devolvió la mirada y sintió pena...

-Lo hice por amor. Lo hice por amor porque yo solo quería regalarle mi sangre, ya que la suya estaba podrida al igual que sus órganos y también su alma.
Lo hice por amor.

Se arrodilló y le empezó a besar los pies descalzos... las lágrimas caían entre sus dedos, sintió frio.
Se le congelaron los pies y su cuerpo se paralizó completamente.

Se arrodilló con ella y lloraron juntas toda la noche.


miércoles 23 de diciembre de 2009

Conclusiones...


Cometería los mismos errores.
Patinaría una y mil veces.
Me rompería la espinilla con las mismas piedras.
Me enfrentaría a las mismas personas.
Me dejaría engañar por los mismos Hombres.
Me enamoraría de los mismos paisajes.
Sentiría la misma cantidad de dolor,la medida justa,
No cambiaría nada de mi pasado.
Si al final de todo estas tú.
Si al final de todo me encuentras tú
Si al final de todo siempre me espera tu voz, tus ganas de chincharme ...
tus ganas de mí
mis ganas de ti.

(LaNiñaMariposa )


Laponia, Caravanas y la mente llena de estrellas.

lunes 21 de diciembre de 2009

El sabor del Placer.


Quiero ser tu Cortesana,

Ardiente y húmeda,

Puro fuego infiel,

Tú, mi caballero noble,

Y las estrellas del cielo iluminando nuestros pies.

Quiero que estemos juntos,

Un pacto de sexo y piel,

El amor aquí se ausenta,

No lo tendremos en cuenta,

No te amaré.

Prometo servirte siempre,

Tus deseos complacer,

Darte calor en las noches de invierno,

Y en las noches de verano darte Miel.

domingo 20 de diciembre de 2009

Tachando los días con Pilot Lila.

Tumbada en la cama escucha su música, con los ojitos cerrados se pone a soñar despierta.
Se lo imagina una y mil veces saliendo del autobús con esa carita de niño travieso.
No puede evitar sentir cosquillitas en el estómago y que los nervios se le metan en el cuerpo.
Imagina su encuentro infinitas veces...y en todas siente la misma ilusión.
A veces hasta se ruboriza en su habitación.

Mira el calendario, va tachando días... a veces se le va la mano y tacha días de más.
No entiende como se puede extrañar, como se puede echar de menos a alguien a quien todavía no ha visto. Sin embargo ella lo siente cada día más cerca, las ganas y el deseo se apoderan de todo su ser. Ella que creía que ya nunca iba a sentir nada ni siquiera parecido hacia alguien...





Suena el teléfono, abre los ojos... antes de descolgar, sonríe al ver su foto.



sábado 19 de diciembre de 2009

Salitre


La playa estaba vacía y el sol del atardecer le calentaba la espalda cariñosamente mientras leía su libreta vieja.
La que sacó de su caja de recuerdos una noche y no se atrevió a destapar.
La guardó debajo de la cama y esperó a estar preparada para hacerlo.
La navidad anterior quemó todos sus recuerdos agridulces en la chimenea de casa para poder empezar el año siguiente acumulando recuerdos nuevos llenos de olores distintos.

Pero aquella tarde si se sentía preparada para leer su libreta llena de poemas, llena de tachones, de manchas de tinta y pequeños textos de un pasado que aunque se le antojaba de colores ocres era suyo y le pertenecía.

Cuando terminó, se levantó se limpió la arena un instante, se acercó a la orilla, el mar estaba en calma, los últimos rayos de sol reflejados en el agua dibujaban un atardecer hermoso.

Se desnudó y como si de un ritual se tratase se fue deslizando lentamente, se fue sumergiendo en aquel mar que le acariciaba la piel con cierta ternura. La vieja y triste libreta se hundió enseguida y todas las letras fueron devoradas por la sal.

Cerró los ojos y sus labios dibujaron una sonrisa en silencio.

Por una vez en su vida no pensó en nada.

Una sensación de serenidad y de paz se apoderó de ella.

Se sintió feliz y llena de vida,

atrás quedaron los miedos y las tormentas.

Ahora tan solo podía caminar hacia un presente maravilloso.

viernes 18 de diciembre de 2009

La Niña Buena.


Siento frío en mi cuerpo,
Por no llevar, mi abrigo puesto,
Y Siento fuego en mi cuerpo,
Y cada vez, que me rozan tus dedos.

Y siento como se acelera el tiempo,
Cuando tú duermes conmigo, conmigo
Y escucho la voz de tuS adentro,
Que me da de respirar un momento, momento

Puedo ver como das de come a las palomas cada mañana,
Se fían de ti,
Y es que eres la niña más buena que embruja la tierra primita mía,
Me fío de ti.
Y esa niña guapa que dice que quiere bailar
Que veo que viene y que va
Que dice que quiere bailar.
Y esa niña guapa que dice que quiere bailar
Que veo que viene y que va
Que dice que quiere bailar.

Y mira ya no estoy enfermo,
Y en mi terraza corre aire fresco,
Y las semanas ahora saben más que nada
Y a algo nuevo y a largo beso

Y mis recuerdos del pasado
Que me has hecho que los tengo olvidados, olvidados
Y escucho la voz de mí adentro,
Que grita a la calle que he nacido de nuevo, de nuevo.

Puedo ver como das de come a las palomas cada mañana,
Se fían de ti,
Y es que eres la niña más buena que embruja la tierra primita mía,
Me fío de ti.
Y esa niña guapa que dice que quiere bailar
Que veo que viene y que va
Que dice que quiere…

Con su vestido blanco, con la sonrisa tierna
Locura de sus piernas, clava en mi corazón.

Y dicen que la maravilla sentada en una silla,
Se pone de puntillas y ella sale a bailar, y ella sale a bailar
Muchacha del viento del cuerpo, cintura traviesa,
Brujita, princesa, que buena que está, la buena, la buena…

Puedo ver como das de come a las palomas cada mañana,
Se fían de ti,
Y es que eres la niña más buena que embruja la tierra primita mía,
Me fío de ti.
Y esa niña guapa que dice que quiere bailar
Que veo que viene y que va
Que dice que quiere bailar.
Y esa niña guapa que dice que quiere bailar
Que veo que viene y que va
Que dice que quiere… bailar.

(El Desván del Duende)

Barriendo la Calle.


El joven barrendero la observaba con ojos curiosos.
Dándose un descanso entre el incesante ruido del pueblo en obras y su monótono trabajo.
Quizás él, no la miraba con ojos curiosos, quizás la miraba con timidez,
ya que no quería barrerle los pies, llenos de hojas secas arrastradas por el frio viento de invierno.
Un invierno trágico, que te calaba hasta el último hueso.
Ella fumaba, fumaba mucho mientras esperaba a su amiga.
ÉL le pidió un cigarro y ella sin pensarlo mucho se lo dio.
Había algo en su mirada diferente, un brillo especial que se encendía y se apagaba tintineante...

-Gracias.
- ¿Porqué?
-por el cigarro y por tu imagen.

Ella se fue.

ÉL siguió barriendo lo que le quedaba de calle.

jueves 17 de diciembre de 2009

Aquel día.


Le esperaba en la estación con las manos frías.
Las manos frías y la ilusión nerviosa.
Él estaba detrás mirándola, contemplándola con detenimiento...
se acercó lentamente y le rozó los hombros y la espalda.
Le dio un vuelco el corazón.
Se volvió a mirarle, se encontraron frente a frente.
No se dijeron nada, ni media palabra.
Pero sus bocas sonreían.
Él la besó una vez, ella le contestó con otro beso.
La estación se llenaba de gente que iba y venía, sin embargo ellos no vieron a nadie.
Se comieron vivos, se arrancaron las ropas mutuamente e hicieron el amor sin ningún pudor.
En mitad de la estación. Pudieron las ganas y la pasión contenida de tantas noches en vela.
Para ellos no había nadie en ese preciso momento tan solo se tenían a ellos mismos.
Se amaron salvajemente contagiándose la locura entre ellos.
El suelo quemaba y sus cuerpos se humedecían, mezclándose entre ojos curiosos y flases de luz.

Le esperaba en la estación, fantaseando...ilusionada y ruborizada entre sus pensamientos.
Las manos seguían frías pero cuando él llegó tomaron su estado habitual.
Se miraron, se abrazaron y se besaron... se agarraron de las manos y caminaron buscando un lugar donde poder hablar.

-¿Me esperaste mucho tiempo?
- Te esperé siempre.